El sueño cambia con la edad, ya que se hace más ligero, más corto, con despertares nocturnos más frecuentes y con mayor dificultad para conciliarlo. Es importante diferenciar  todos estos cambios debidos a la edad de lo que es el auténtico insomnio.

Nunca tomes medicación por tu cuenta, siempre bajo la supervisión de tu médico. Los medicamentos utilizados para el insomnio pueden ser peligrosos utilizados incorrectamente. No deben ser tomados durante largos periodos de tiempo y nunca deben asociarse al alcohol. No aumentes por tu cuenta la dosis prescrita.

A continuación te presentamos recomendaciones para dormir mejor:

  • Ten horarios regulares, con horas fijas para acostarse, apagar la luz y para levantarse. Establece un número de horas constantes para permanecer en la cama.
  • Evita hacer más de una siesta al día y que ésta no sea prolongada, que no dure más de 30 minutos.
  • Realiza ejercicio físico durante el día. No lo hagas justo antes de acostarse.
  • Usa el dormitorio exclusivamente para dormir. No lo uses para actividades como comer, ver la televisión o escuchar la radio.
  • Si después de 30 minutos no consigues conciliar el sueño practica alguna actividad relajante, leer, escuchar música suave o ver televisión, en otra habitación. No permanezcas en la cama preocupado, nervioso o dando vueltas intentando dormirse.
  • Procura que el dormitorio sea confortable y que en la habitación no haga ni frío ni calor.
  • Puede ser útil tomar un baño o una ducha con agua caliente, beber un vaso con leche tibia o una infusión caliente, justo antes de acostarse.
  • Utiliza ropa cómoda para dormir.
  • No comas en exceso ni te acuestes inmediatamente después de haber cenado.
  • Evita beber, desde media tarde, bebidas estimulantes como el café, té o bebidas con cola.
  • Disminuye o evita el consumo de tabaco antes de irse a la cama.
  • Si te levantas muchas veces a orinar durante la noche disminuye la cantidad de líquidos antes de acostarse.
  • No realices un esfuerzo intelectual intenso antes de irte a la cama.
  • Puedes realizar alguna técnica de relajación con ejercicios de respiración profunda y relajación de los músculos.
  • Levántate siempre a una hora fija, aunque haya dormido pocas horas, así conseguirás establecer un ciclo sueño-vigilia.
  • Intenta tomar las medicinas que favorezcan la actividad o la micción, lo más temprano posible.

Si no duermes bien debes consultar a tu médico para que valore las posibles causas y te sugiera un tratamiento o le remita al especialista correspondiente. En Quiérete, contamos con un equipo de profesionales para tratar las afecciones del sueño, para más información no dudes en contactarnos.